Saturday, March 28, 2020

COVID 19

Hoy me levanté deprimida. O debería decir desperté deprimida, sin ganas de levantarme y preguntándome si seria tan malo no levantarme. Si sería posible, simplemente, desaparecer.
Mi hijo lleva más de una año encerrado en su cuarto. Dejó la escuela, no sale casi nunca, eventualmente lo arrastré a terapia, dejó de ir varios meses, regresó este año, ahora no va de nuevo porque la sicóloga decidió que no puede hacer más por él y que necesita ver a un siquiatra para ver si no pueden darle alguna medicina. Está diagnosticado, por el momento, con síndrome de personalidad limítrofe (?) “Borderline personality disorder”. Sufre ataques de pánico cuando sale o tiene que tratar con alguien, ni siquiera quiere hablar a las pizzas por teléfono. Constantemente habla de suicidarse. No duerme. Algunos días no come. Está flaco pero dice que está gordo y debe hacer ejercicio, pero, de nuevo, no hace nada de ejercicio. Tiene cero motivación para lo que sea.
No sé como ayudarle. Me siento culpable, porque, no sé, no lo crié apropiadamente, no le dí suficiente, nunca le dije que estaba orgullosa de él, fui muy estricta, yo que sé. Ahora me dice, con toda la franqueza del mundo que no lo elogie porque se siente como un insulto. No lo puedo tocar. No quiere que lo toque.  Quisiera abrazarlo como cuando era chiquito pero no puedo.
¿Qué voy a hacer si se suicida?
A ratos quiero morirme yo también. Y fantaseo cómo borrarme de la existencia en caso de que él decida suicidarse.
No puedo hablar de esto con nadie. Se lo platiqué a una amiga  y me cagotéo de arriba a abajo. Al final me sentí más mierda que antes.
Ninguna de las personas que conozco en la vida real lee este blog, así que no hay tos. Me he dado cuenta de que este sentimiento que he tenido por años, de ser diferente, de estar rota por dentro, de tener algo descompuesto, es una realidad. Mi hijo tiene alguna enfermedad mental que no sabemos que es porque no puede reunir suficiente energía para ir al siquiatra ni aunque me ofrezca a llevarlo. Y yo debo está igual de mal, solo lo disimulo mejor, Años de experiencia, supongo.
Ahora que la gente está encerrada por lo del coronavirus, y que veo sus mensajes de como extrañan salir (los responsables que se quedan en casa, porque a mis vecinos les vale mad...) me doy cuenta de que he vivido en cuarentena desde hace años. No he perdido mi vida social; no tenía ninguna. No salir no me angustia. Al contrario. Salir me angustia. Y todo esto se lo heredé a mi hijo, genéticamente o porque lo aprendió de mi, da igual, y lo expresa al triple.
Y más allá de mis problemas personales, me siento extra de una película de Apocalipsis zombie mal orquestada. En las noticias sale que la gente hace compras de pánico y acumula papel de baño, compañeros de trabajo han comentado que en Querétaro las tiendas están vacías... tiendas a las que yo no voy nunca, porque las que están aquí en el cerro donde vivo tienen de todo, o al menos, de todo lo que normalmente hay. Hay gente en la calle, niños en el patio de la privada, vecinos chismeando y para variar, poniendo música horrenda a todo volumen en su coche porque “respeto” es una palabra de un universo alternativo...
Hay una carnicería donde pusieron un letrero que explica que solo se puede pasar de dos en dos. Por aquello de la sana distancia. Por supuesto que todos los demás clientes están apiñados en un solo metro cuadrado de espacio justo en la puerta porque chinga tu madre... En lo qué pasa por el súper hay rayitas rojas en el suelo frente a las cajas para pagar, para que la gente se forma a distancia. Todos muy obedientes se paran en su rayita y guardan su distancia. Excepto que solo hay cuatro rayitas y atrás de eso la gente está formada del modo habitual, con 30 centímetros o menos de espacio entre ellos.
Hay videos  que muestran gente en Italia, España, Corea, saliendo a los balcones a cantar, para aliviar el encierro... ya los veo intentando eso aquí donde vivo, seguro les mientan la madre. Entre otras razones porque aquí nadie parece estar encerrándose. Mucha gente tiene que ir a trabajar o no come, pero muchos otros nomas están chismeando... business as usual.
Hay quien dice, in internet por supuesto, que después de esto la vida ya no será igual. Pero yo lo dudo. El capitalismo rampante que gobierna el planeta no va a abatir ni tantito. El ^*#$§€&£” Bezoz, dueño de Amazon, el cabrón mas pinches rico de todo el planeta ha tenido el descaro de pedir dinero a la gente, a los miles de gringos que están perdiendo su empleo, hazme el puto favor.
El gobierno gringo vale la pura madre y el nuestro también.
A ratos me siento también como parte del universo de Plague Inc. Excelente juego, lo recomiendo.
Por supuesto, tienes que empezar tu epidemia en China. Y lo más difícil de infectar es Groenlandia.
Y la realidad es más cabrona  que la ficción... Creo que Groenlandia todavía no tiene casos de COVID. Ni en Africa*, dios los bendiga... No creo en dios pero la verdad es que a Africa siempre le va de la chingada, que bueno que esto no le ha pegado, con el SIDA y la malaria y las guerras internas tienen más que suficiente.
*Información sacada de de una página de internet que según muestra el avance mundial de COVID al día, peeero su mapa solo muestra el viejo continente, y America que chinge a su madre. Creo que este es el post con más mentadas, normalmente me abstengo, pero hoy, realmente me siento con ganas de mentar madres. Mis disculpas.

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