Tuesday, February 26, 2008

Secundaria

No me gusta dar clases en secundaria. es como ser castigada una y otra vez por algo que no hice (namely, give birth to those children).
Agradezco tener trabajo. Agradezco que el horario no es tan horroroso como en otras chambas. Agradezco las vacaciones largas. Agradezco el contacto con los chavos, incluso, que de uno en uno o de dos en dos no son mala onda.
Es enfrentarme a la masa morfa lo que me traumatiza. Y con todo, agradezco que son grupos de 20 y no de 40.

Pero...
extraño dar clase en la universidad, que era mas divertido y menos pesado, y tenia las mismas vacaciones (aunque mucha menos paga).
Extraño poder ir a la playa los fines de semana, y me doy de cocos por no haberlo hecho mas seguido.
Extraño mis amigos, y jugar calabozos, y sobre todo, tener con quien PLATICAR, dar mi opinión tal cual es, y no estar pretendiendo o de plano callarme para no afectar mi chamba...
Ugh!

Quiero salir de aqui... Quiero volver al mar y tener un trabajo que me guste y me dé de comer, aunque no sea comida delicatessen.
Y por eso, alguien que conozco dice quqe soy demasiado ambiciosa... Ora resulta que querer ser feliz es ambicionar demasiado. sé que somos 6 billones de personas sobre la tierra, y que la mayoría de ellos no son felices, pero no por eso me voy a conformar.

Monday, October 29, 2007

Mas sueños

Yo sueño.

Sueño con un tiempo en que la vida no sea tan difícil.

Por supuesto, sé que la vida siempre es difícil, y no nada mas para mí. Sé que esa vida con menor contenido de angustia es solamente eso, un sueño.

Supongo que eso es ser adulto, madurar: saber que lo que sueñas y quisieras no será, no puede ser.

Y sin embargo, sueño. No sé que sería peor: dejar de soñar y verdaderamente resignarme a que nunca tendré lo que anhelo; o seguir soñando con la amargura creciente de saber que no ha de ser.

Yo me esfuerzo. En verdad lo hago. Y sin embargo, la recompensa esperada es como los espejismos, siempre un poco más adelante, mas adelante, mas adelante…

Odio esta ciudad: el tráfico, el no tener amigos, el frío, el tener que esconder quien soy para poder conservar mi trabajo, el no poder expresar lo que de verdad pienso, el estar sola, siempre blanco de las críticas y el miedo constante a perder la chamba; la angustia de que el dinero no me alcance y la certeza de que mi trabajo no me gusta…

Thursday, July 26, 2007

Recetas para el aburrimiento

La vida cotidiana es… aburrida. Aun considerando los pleitos, la presión, la tesis sin terminar, el artículo sin publicar, etc. Los días son tan semejantes entre sí, que presión o no presión, se emborronan…

No tengo libros que leer. No tengo (¡maldita sea!) dinero para comprar el último número de Harry Potter (por cierto que no me gustó la quinta película… ¿Por qué no dejaron a Alfonso Cuarón como director? En fin…). Así que he adquirido un nuevo vicio: anime. Es gratis y se puede bajar de internet, con mas o menos prontitud, a según el tipo de conexión.

Algunas series son decepcionantes. Después de seguir fielmente los veintitantos capítulos de Canvas2 (Niji no Sketch) el final no me gustó… Tampoco me gustó el final de Video Girl Ai. Lo bueno es que nomas son seis capítulos. I’’s Pure, vi el primero, y sospechando una desilusión, me salté todos los demás y vi el último. No estuvo tan mal, pero tampoco me dieron muchas ganas de ver los de en medio.

Ahora, que vi Ergo Proxy… y quede fascinada, que serie tan, pero tan increíble, ¡Guau!

Y luego me recomendaron Death Note… another guau! Esta buenísima, y ni he llegado al final. El primer episodio es un poco “x”, pero del segundo en adelante es ferozmente adictiva.

Para aquellos interesados, la pueden bajar, completa (37 capítulos) en stage6.divx.com. Es lento, como para bajar no más de dos episodios al día, pero lo vale. O la puedes ver en línea, ahí mismo. Tambien tienen la de Wolf’s Rain, otra que esta bastante buena.

Creo que poco conocida, y totalmente de otro estilo, pero muy bonita, Haibane Renmei, y Shinigami no Ballad. Son cortitas, Shinigami no Ballad son solo seis episodios y se pueden ver en YouTube.

Nada que ver con ciencia ni equivalente, pero bueno, uno también tiene que divertirse de vez en vez, y que caray!, son vacaciones…

Thursday, June 14, 2007

Status Quo


We have a tendency to think that if we mantain the status quo, things will be fine.

All the available information suggest the opposite.


(article about managing ecosystems) - C. Josh Donlan, Scientific American, June 2007.

Actually, the same is true for most other things in life...

Wednesday, June 13, 2007

So much for positive thinking...

Positive thinking:

"You've got enough power to illuminate a whole city for nearly a week".

Rebuttal:

"Sure, if you convert your body's hydrogen into energy through nuclear fission".


Published in the column Skeptic, by Michael Shermer, in Scientific American (may 2007, I think).

Monday, June 11, 2007

Anime

Anuncio "prepagado"(se pagó con las imágenes que bajé del sitio):

Si gusta usted del anime, en http://anime.akichigo.org podra encontrar bonitas imágenes (screenshots) de varias series, entre otras: D.N.Angel, Matantei Loki (o Mythical Sleuth Loki), Full Metal Alchemist, Inuyasha y mas.

De paso, ya que estoy anunciando cosas, en la siguiente página se encuentra la letra de las canciones de varios animes, en japones (romanji y/o kana-kanji), traducción al inglés, y en algunos casos hasta se puede escuchar la música:

http://animelyrics.com

Friday, May 18, 2007

Angustia existencial

Trabajas pa’ comer y comes pa’ vivir, como la generación anterior y como la que sigue. Pero tu vida esta vacía, como la estuvo la de los que fueron y lo está la de los que serán.

Se necesita esperanza para vivir, para tener la voluntad de seguir viviendo, pero la mismo tiempo que comprendo esto, comprendo también que toda esperanza es una promesa vacía. Esperar es tener fe, y la fe es la creencia en algo sin sustento ni fundamento

Hay que esperar en el vacío o morir. Pero si se que estoy en el vacío, que no hay en realidad ninguna razón lógica, que la vida, ni la mía ni la de nadie, tiene ningún sentido, entonces ¿Cómo puedo esperar? ¿Cómo?

Y así llegamos al vacío existencial, a la angustia. “Abandone toda esperanza aquel que traspase este umbral” dice un letrero a las puertas del infierno. No esperar es no vivir, no tener motivo para vivir. El infierno no es tal porque estes castigado, sino porque no puedes ya tener esperanza de nada. Es la angustia, y no el castigo, lo que atormenta.

¿Qué esperanza puedo encontrar, que resista el implacable ataque de la lógica?

¿Y como podría no pensar? ¿Cómo desenchufar mi cerebro, no analizar cada cosa y cada evento, si aun la angustia misma y el dolor han pasado ya por su bisturí y su microscopio? Dejaría de ser yo, y si yo ya no soy yo, entonces ya no existo. No puedo estar viva si no existo; pero sí lo estoy, muy malditamente viva, y esta matándome…



Lo más triste es tener que aceptar que este es un problema que la inteligencia no me va a ayudar a resolver. No hay mas que revisar las vidas de los genios del pasado: casi todos acabaron mal.


Monday, May 07, 2007

La vida no tiene sentido

La vida no tiene sentido. Y ese es el problema: nos empeñamos en buscar algo que no existe. En vez de eso, lo que necesitamos es crearlo de novo. A veces, a diario.

Es mucho esfuerzo. Sobre todo cuando las cosas van mal.
Sobre todo cuando nos sentimos solos y derrotados.
Sobre todo, cuando el vacio interno, como la nada de Michael Ende, amenaza con tragarse nuestra mente.
Para no volvernos nada, tenemos que crear, ir colocando los ladrillos que dan forma al mundo; mas rapido de lo que la sinrazon y el vacio se los tragan.

Correr como locos para seguir en el mismo lugar.

Vivir - no solo existir, de verdad VIVIR - es tan cansado... por eso quisiera uno que vinieran a rescatarlo.

Lastima que todos los demas, o ya son nada, o tambien estan ocupados corriendo como locos.

Friday, May 04, 2007

Where do we go from here?

On the outside it’s different.

On the inside, the eternal struggle is the same.

The loneliness.

The unanswerable Who am I?

The even worst Why? Why me?

Why to keep going?

Even more important How?

How to keep going?

Where to get the strength from?

Within your soul…

My soul is dry. I don’t believe in the soul. I don’t believe in the spirit. I’m a chunk of meat… a very complicated chunk of meat. A cluster of nervous impulses, just some unexplained, unaccounted, idle bursts of electricity on my brain…

Just like pain. Just so exactly like pain, no “real” reality to it, just ions moving around my head…

Just like pain. I am as real as pain. The whole of life is so much like getting thorn and looking at the tiniest drop of blood on your finger, and wondering: How could this hurt so much?

I hurt all over.

Always have.

What’s the point?

Where is the point?

Here, at the tip of my finger…

But I still don’t understand.

Monday, March 26, 2007

¿Quién somos?

¿Quién soy? Es como la pregunta filosófica de los (devaluados) sesenta y cuatro mil.

Un yogi o equivalente que visitó una clase de yoga que solía tomar, mil años ha, comentó que generalmente contestamos a esa pregunta diciendo –“Soy Fulanita de Tal” o solo “Soy Fulanita” (ignorando las otras doscientas mil fulanitas que viven en la misma ciudad)-. Pero en realidad, esa no es la respuesta, pues Fulanita solo es tu nombre, no tú. O como dice Mecano, “una rosa es una rosa, es una rosa, es” aunque la llames geranio.

O a veces respondemos –“Soy bióloga” o “soy cartero” o “el jardinero de Fulano”. Pero eso es nuestra profesión, oficio, u ocupación. No somos en lo que trabajamos (a Dios gracias, sino, ¿qué seria de los desempleados?).

También, una respuesta común a “¿quién es esa?” suele ser “la novia de…” o, peor aun “la mujer de…” (bueno, al menos a mi se me hace peor porque implica, desde mi muy personal punto de vista, posesión: es su mujer. O sea, ya la pago y es suya. ¡Ugh!).

Y, lo que me puso a pensar en todo esto, es cuando tienes niños en la escuela, y dejas de ser “Fulana” o “la señora de…” para convertirte en “la mamá de (nombre del niñ@ aquí). Es una pérdida total de identidad: eres una mas de la masa amorfa de mamás de… que necesita ser informada del cambio en la hora de la salida, o que debe traer X o Y para el festival de primavera, o que tiene que asistir a una junta o firmar un aviso (cuando el niño es nuevo en la escuela y los maestros no se saben su nombre todavía, entonces eres “eh, yujuu, señora, ¡señora!”).

Ojo: estoy hablando de pérdida de identidad. No implica dejar de ser quien eres. ¿Cuál es entonces la respuesta correcta? ¿Quién soy? Más allá de mi chamba, estudios, relaciones familiares o de trabajo ¿Quién soy?

Yo soy yo. Como la rosa. No hay palabras que me definan. Las interrelaciones que te unen al mundo te dan un lugar y un espacio, una serie de afectos y desafectos, de motivos y de desilusiones, e indudablemente te moldean en mayor o menor grado, pero no son tú. Creo que esa pregunta no tiene respuesta en ningún lenguaje hablado o escrito. Quien soy yo es mas bien como un indescriptible sentimiento de pertenencia. A uno mismo. Yo soy y estoy y no es posible separar el ser del estar, porque si soy es porque estoy, aquí en mi misma, y en inevitable contacto con todo lo demás, y todos los otros. Y cuando el mundo se te cae encima, la fuerza para resistir no proviene de ningún lugar o persona externo. De algún modo debe brotar de ese núcleo, de ese santuario sagrado que eres tú y solo tú, de esa certeza mayor de que tú eres y estás, y de que seguirás siendo y estando. Aunque a veces la fuente parece seca y quisiera uno exprimirle unas cuantas gotas más. Quizá (y no lo aseguro), quizá la mejor manera de lograrlo, es poner tus problemas un poquito a un lado y ser tú, irresponsablemente tú, por un rato, ignorando todas esas otras uniones y relaciones con el resto del mundo. O al menos algunas.

Thursday, March 22, 2007

Todo en negro

¿De dónde? ¿De dónde saca uno la fuerza para seguir cuando todo parece estar mal?

Nunca he fumado. Tampoco bebo. Y ahora ni siquiera puedo comer para sacarme la neura, porque ya tengo como 13 kilos de mas, no me queda mi ropa, y me preocupa terminar con diabetes, como mi padre y mi abuela. ¡Ay! Los viejos tiempos en que podía atascarme un pastel de chocolate completo para sacarme las frustraciones y curarme la depresión… No es el mejor momento para ponerme a dieta, pero si no lo hago ahora, ¿cuándo? Si me cuesta bajar diez kilos, ¿cuánto me costará bajar veinte?

Solo tengo dos amistades en esta ciudad, y están ocupados, y no puedo atosigarlos todo el tiempo. ¿Con quién hablar? ¿Cómo sacarme de encima toda la frustración y el coraje?

Querétaro está horrible. Manejar aquí es súper estresante, todo mundo tiene mucha prisa y son bien agresivos, se te avientan, se te cierran, se pasan por donde no se debe, en sentido contrario, etc. Odio esta ciudad.

Odio esta casa, siempre sucia, llena de polvo y pelusas y cosas rotas y descompuestas que mi padre atesora como si fueran el sentido de la vida. Y ahora resulta que ni se puede contratar a alguien que venga a barrer y trapear porque el hombre está paranoico,

PARANOICO, y me está volviendo loca a mi también. No duermo por la noche, me la paso despertándome, no sé porque. Constantemente tengo mocos negros y con sangre: es el polvo, y eso que limpio y trapeo el cuarto en el que duermo. Mantengo la mandíbula apretada y casi rechino los dientes; cuando me doy cuenta relajo la mandíbula, pero menos de cinco minutos después ya estoy rechinando los dientes de nuevo. Estoy siempre tensa y de malas, y mi pobre hijo la paga, pues no le tengo la paciencia que necesita. El tampoco esta muy bien: se la pasa mordiéndose la uñas, y cuando no se puede morder la uñas se muerde los bordes de la ropa hasta dejarla empapada de saliva.

Dejé mi trabajo para venir aquí. Dependo de la lana que –yo siento- casi le tengo que mendigar a mi padre. Me odio por eso. Me puse a buscar chamba. Me llamaron de una compañía que vende filtros de agua y complementos alimenticios. Es de esas empresas que no te dan trabajo, sino la “oportunidad” de vender sus productos. En la plática introductoria, el hombre al frente ejemplifico perfectamente lo inútil que es estudiar en esta vida. Dijo:

– Si vas al super, ¿con que pagas el mandado? Con dinero. El conocimiento no te sirve. No puedes llegar y decirle a la cajera la raíz cuadrada de cuatro y que te diga “ah muy bien. Un kilo de papas”. Dinero es lo que necesitas para pagar la renta, la escuela, la ropa, la comida, etc.-

En otras palabras, he desperdiciado mi vida estudiando la carrera, la maestría, y el doctorado que estoy por terminar. Siempre me sentí tan orgullosa de mis conocimientos, y no podían dejarme mas claro QUE NO SIRVEN PARA NADA. I’m a loser. El tipo tiene toda la razón, todo lo que sé, todo lo que he estudiado no me sirve para mantener a mi hijo. Y aún así, no quiero, me resisto a terminar vendiendo de puerta en puerta. No puedo aceptar la realidad; no quiero rendirme. Pero ya no se que hacer.

Pense en irme a Canadá. Y me puse a buscar trabajos en Canadá, por Internet.

Es inútil. Nadie necesita un biólogo marino. Si fuera jardinero me podría ir mañana mismo a Canadá, con la chamba asegurada. Es impresionante la cantidad de jardineros que hacen falta en Canadá. Pero nadie necesita un maestro de biología, aunque tenga doctorado.

Quiero irme de aquí.

Socorro.

Un boleto a otro planeta, o de perdis a una realidad alterna será bien recibido. Antes de que me rompa por completo y entre a trabajar de cajera en Soriana…

Ya no espero tener éxito en la vida. Me conformo con subsistir…

Que desperdicio. Que desperdicio el de todos aquellos que hemos estudiado y nos hemos preparado, para terminar con empleos del tres al cuatro y el espíritu quebrado. Me arrepiento de tener un hijo. Me arrepiento hasta el fondo de mi alma, porque si el presente es gris y deprimente, su futuro, como lo veo ahora, es aun peor. Comprendo el día que ha de venir, en que me maldiga por haberlo hecho nacer. Perdón, perdón. Yo no quería esto para ti.


Posdata: ¿Será muy tarde para aprender jardinería?



Friday, February 16, 2007

Responsabilidad

Madurar es tan difícil… Y permanecer así aun más. Que gánas de regresar a los viejos tiempos en que las responsabilidades que cargábamos eran menos… urgentes. Cuando podías dejar las cosas para mañana. Cuando no era todo tan importante, aunque nos pareciera de vida o muerte. Cuando me preocupaba de si me había o no me había visto el fulanito que me gustaba, de si me saludaba o no. Parecía taaan importante, el mundo pendía de una fiesta o de un examen, y sin embargo, siempre había una segunda oportunidad: otra fiesta, chanza de repetir el examen o de subir calificación con algún trabajo o tarea. Ahora todo es tan distinto. No hay segundos chances, no sabe uno si lo que tiene es en realidad lo que uno quiere, y cuando estás seguro generalmente es en el sentido negativo: estás seguro de que no querías que las cosas fueran como son. Las virtudes de la antigüedad son los defectos de la modernidad. Por ejemplo, la honestidad. Ser honesto era una virtud. Se esperaba que los padres criaran a sus hijos para ser “hombres de bien”. Sin embargo, hoy en día es más una incapacidad que una virtud. Si eres honesto te pierdes de las oportunidades que otros aprovechan y acabas quedándote atrás. Inútil; perdedor. Si eres puntual pierdes horas de tu vida esperando a los demás; si eres cortés eres un idiota; si eres paciente te empujan y te pisotean y te pasan por encima; si eres caritativo se burlan de ti, cuando no te asaltan por gü… Si eres bondadoso estás pendejo y si eres sincere eres un ojete que no respeta los sentimientos de los demás, pues ¿Quién quiere oír la verdad? Crece uno con la idea de ciertas cosas. Con la idea de ser “buena persona”; con la idea de que virtudes como las anteriores y otras, deben ser parte de tu manera de ser; que ese es el ideal a alcanzar. Como esa idea totalmente errónea de que existe el amor y de que además puede (o peor aun, debe) ser eterno. Y con el tiempo, con la experiencia, esas ideas, esa concepción del mundo, de que es “Bueno” ser honesto, puntual, respetuoso, etc, se desgaja, se va desmoronando y deja tras de sí solo pedazos, fragmentos que al ser vistos contra el telón de fondo de la realidad, carecen de sentido. Horriblemente, todo aquello en que alguna vez basamos nuestras creencias y concepción del mundo, demuestra ser erróneo y desconectado de cómo son las cosas de verdad. El que no transa no avanza y esa es la neta. El amor ni es mutuo, ni es pa’ siempre, y de hecho la mayor parte de las veces ni es amor. Pura calentura, interé$, miedo a la soledad, conveniencia. Y entonces, vamos perdiendo esas ideas, las vemos pisoteadas y remplazadas por la realidad, de golpe y porrazo para algunos, como las serpientes y cangrejos que simplemente mudan de piel; o mas probablemente, las vemos desmoronarse poco a poco, como un árbol que cambia sus hojas, de una en una. Así cambiamos nuestras hojas verdes y tiernas, por otras más pequeñas, mas correosas, mas resistentes. Es cuestión de sobreviviencia. Pasar de las hojas a las espinas. Un amigo, hace años ha, cuando jugábamos calabozos y dragones, siempre quería ser paladín*. Y en la vida real también. Vivía esperando rescatar a las princesas en peligro (y erróneamente veía una princesa en cada mujer, y un caballero en cada hombre…). Ya no piensa igual. Supongo que un número suficiente de princesas lo patearon en los bajos, y un número suficiente de “caballeros” lo traicionaron. No sé los detalles pero sí sé que le paso lo mismos que a mi: la vida lo revolcó. Hasta que tienes los oídos llenos de agua, y el traje de baño lleno de arena, y unos cuantos golpes de más, pataleando para alcanzar la playa y un día te das cuenta que no hay un afuera, que la vida es un enorme revolcadero y no puedes salir de él ni irte a aguas mas hondas. O nadas o te ahogas y no hay más. Y entonces empiezas a cuidarte las espaldas y a ver por ti mismo, porque ¿si tú no lo haces, quién? Pero los demás, aferrados a los restos de su ideal, queriendo encajárselos a los demás aun si ellos mismos no los cumplen, te echan en cara que eres un egoísta, que no te importa los otros, que qué cabrón, que ojete, etc, etc… ¿A que vine aquí? Eso me pregunto todos los días ¿a que vine aquí? Vine a Querétaro porque a mi padre le dio una embolia. No nos engañemos, no soy una hija modelo y vine tanto a hacerme cargo de él como a cuidar mis propios intereses. Pero, ahora que estoy aquí, encuentro que eso intereses no me interesan tanto, después de todo, y preferiría dejar atrás todo, toda ganancia material y solo poderme largar de aquí. Nadie me quiere aquí, la casa esta llena de odio y rencor, la vibra está super pesada, y yo no he cumplido un mes aquí y ya me quiero ir… Mi padre me trata como mierda; tal parece que para él, recibir ayuda es peor que recibir una mentada de madre. No come lo que cocino; cualquier pinche comida de plástico y cartón para microondas es mejor que lo que preparo yo. Prefiere comer frente a la tele que con mi hijo y conmigo; y siento que da gracias cuando salimos de la casa y lo dejamos solo. Vivo atrincherada en el cuarto de arriba, escuchando los crujidos de la casa y los azotones de puerta y cosas cuando, siempre de malas, sale de su cuarto y avienta y reniega. Así vivía de chica; cuando era niña vivía con el alma en un hilo, esperando siempre su cólera para irme a esconder al fondo del armario. Y lo odio, odio vivir así otra vez, esperando siempre el grito, el golpe, el chillido del gato cuando lo patea, indicándome que es mejor no salir y esperar arriba, a ver si se le pasa sin yo recibir algún manotazo, alguna mentada. Y cubriendo para evitar que mi hijo la reciba. Que cansado es esto, y que poco incentivo para hacer “lo que esta bien”…

Tuesday, February 06, 2007

Porque yo...

A veces sentimos que la vida nos traiciona. ¿Por qué yo? Pero en realidad no hay respuesta, a no ser que “tú y todos los demás – o casi todos los demás” sea una buena respuesta… a todos nos pasan cosas que no nos gustan. Claro que las desgracias de los demás nunca nos parecen tan desgraciadas como las nuestras… Seguramente ellos lo ven igual, lo cual, pese a ser una observación realista y certera sobre la humanidad, no me sirve de consuelo.

No soy feliz. Quisiera no estar aquí, pese a que fue mi decisión venir… ¿Por qué? Porque es lo correcto, creo… ya no estoy segura. Al pisar esta casa me llena tanto el resentimiento, todos los agravios, verdaderos o imaginarios que he sufrido aquí… Y no me gusta ser así, estar llena de odio y amargura. Quizá este cambio, a largo plazo, haya sido para mejorar, quizá algún día mire hacia atrás y diga “pues que bueno que así se dieron las cosas”… Creo que he aprendido suficiente con los años como para saber que esa es una posibilidad, no tan remota… pero aquí y ahora, resiento las circunstancias que me han traído de nuevo hasta aquí.

Me gustaba mi trabajo. Pagan una miseria, pero me gustaba mi chamba. Si hubiera ganado un poquito mas… pero, dice una amiga, el hubiera no existe. El aquí y ahora sí.
Aquí y ahora debo concentrarme en mi tesis y sacarla, titularme, y después, ya veremos. Quizás pueda conseguir un aquí y ahora mas acorde con mis gustos.


¿Qué caso tiene la vida? ¿Qué sentido tiene? Según Don Juan, la vida no tiene más sentido que el que uno le dé. El único sentido de mi vida ahorita es terminar la tesis y esperar (la esperanza muere al último…) que las cosas mejoren después… Aunque la parte racional de mi lo duda. Creo que entre fé y esperanza no hay mucha diferencia: esperas, contra toda prueba y argumento racional, que las cosas sean diferentes de como son; esperas que sean mejor… Yo no tengo fé, pero ahora entiendo que hasta el mas recio de los ateos necesita esperanza. Sino, para que vivir.

Sunday, December 17, 2006

Veinte razones por las que el chocolate es mejor que el sexo

Veinte razones por las que el chocolate es mejor que el sexo

  1. Puedes, de hecho, obtener chocolate.
  2. Es más: es fácil conseguir buen chocolate.
  3. Y puedes tener todos los tipos de chocolate que quieras.
  4. Puedes hacer que el chocolate dure tanto como quieras.
  5. El chocolate satisface aun cuando se hace blando.
  6. Con el chocolate, el tamaño no importa.
  7. Si muerdes las nueces con mucha fuerza el chocolate no se molesta.
  8. La palabra “compromiso” no asusta al chocolate.
  9. Puedes disfrutar tu chocolate incluso enfrente de tu madre.
  10. Puedes tener chocolate encima de tu escritorio en el trabajo, sin que se alteren tus compañeros de oficina.
  11. Puedes solicitar chocolate de un perfecto extraño, sin que te abofeteen.
  12. Con el chocolate, no terminas con pelos en la boca.
  13. Con el chocolate, no necesitas fingirlo…
  14. Saborear tu chocolate a altas horas de la noche no despierta a tus vecinos.
  15. Puedes disfrutar tu chocolate en cualquier momento del mes.
  16. El chocolate no te va a dejar embarazada
  17. Puedes disfrutar tu chocolate mientras manejas, escuchas música, lees o ves televisión.
  18. “Si me amas te tragaras eso” tiene un significado real cuando se refiere al chocolate.
  19. Dos personas del mismo sexo pueden compartir un chocolate sin que se les diga cosas feas o se les juzgue.
  20. Nunca eres demasiado joven ni demasiado viejo para disfrutar un chocolate.

Thursday, December 07, 2006

Cuando tenía 20...

Cuando tenía 20 años, me sentía gorda y fea, porque usaba talla 9 u 11 y mi piel es tan clara que se me veían las venas… Ahora que estoy mucho mas gorda (talla 17 – y a veces) y que lo que se me ve a través de la piel son las estrías, várices y moretes que me dejó el embarazo y la tromboflebitis (por culpa de la maldita cesárea) me doy cuenta, que estaba requete bien…

Ahora me doy cuenta de que no me valoraba suficiente, que mis percepciones eran erróneas, y que nunca me imaginé mayor a 29… Nunca me imaginé madre, ni adulta, ni trabajando. De algún modo 30 era una frontera mágica a la que nunca llegaría, y después de la cual, todo estaba hecho: después de los treinta eres adulto, trabajas, y tu vida está hecha. No hay nada nuevo. De algún modo, y sin pensarlo así, específicamente, pero como que la vida se acababa a los treinta, y después ya solo te quedaba arrastrar el destino que te hubieras conseguido para entonces. Después de los treinta ya no te enamoras, no sufres, no penas, no creces, no aprendes, no cambias.

Y no se diga más allá de los treinta. Si no me imaginaba a mi misma de treinta, mucho menos de cuarenta y cinco. O sesenta.

Pero ahora si lo pienso. Bueno, lo intento. En realidad aún me cuesta imaginarme de cuarenta y cinco, y más aún de sesenta. Es curioso, como, aunque pasaremos la mayor parte de nuestra vida siendo adultos mayores de treinta, en realidad nunca nos imaginamos como tales. Cual si fuéramos a ser jóvenes irresponsables (o no tan irresponsables, pero si jóvenes) toda nuestra vida. Culpo de ello a la nueva moda de la juventud eterna y además a la extraña idea de que todo debe ser instantáneo.

Debes verte como si tuvieras veinte, aunque tengas cuarenta y cinco y tres hijos, un matrimonio fallido y un empleo frustrante en que no te pagan suficiente y tu jefe (o algún otro idiota) se la pasa haciendo el tipo de comentarios sexistas que en cualquier país civilizado serían considerados como acoso… Porque si no te ves así – o al menos te ves como que lo intentas -, entonces ni siquiera puedes mantener tu empleo. Que mierda. En todos los anuncios de empleo se lee la frase “buena presentación”. Que quiere decir joven y delgada. Otros son más ¿descarados? ¿cínicos? ¿o será brutal honestidad? y de plano dicen que debes ser menor de veinticinco y talla 5 o menos. Y a medida que los años – y los kilos – se me van acumulando, me pregunto ¿y ahora qué? ¿dónde quedó el chapulín colorado? ¿quién me va a salvar?

Y lo otro: la gratificación instantánea. Todo debe ser ahorita. Dietas para bajar diez kilos en una semana (¿y cuánto te tardaste en subirlos? ¿de veras crees que se puede bajar en una semana lo que llevas acumulando por dos o tres años?); cremas que te “quitan” las arrugas en catorce días, y tintes que te quitan las canas en 40 minutos. Comida rápida (que a la hora de la hora ni es tan rápida – y engorda horrores) que no sabe a nada, pero se anuncia en televisión; desodorantes que atraerán a todos los hombres (o mujeres) hacia ti, pasta de dientes que te volverá los dientes blancos en dos semanas, y hasta carreras express, para tener tu título de lo que sea en seis meses (y maestría en tres). La apariencia lo es todo.

¿Dónde quedó la paciencia y la perseverancia y el construir algo sólido y duradero? Todo es de “úsese y tírese”. Y luego cómprese otro, nuevo y mejorado! (en empaque metalizado y brillante, vale m… que sea de aluminio y que la extracción de éste metal sea de las mas contaminantes y destructivas).

Uno de los artículos que tengo para mi trabajo de tesis se llama “Paraíso perdido: como la ciencia le ha fallado a los arrecifes coralinos”*. Les ha fallado porque a pesar de toda la investigación científica que se ha hecho sobre los animales, plantas y procesos que se encuentran en los arrecifes, y a pesar que se ha demostrado una y otra vez su importancia y su fragilidad como ecosistema, de todos modos los arrecifes se están yendo al carajo…

Pues me gustó la frasecita para afirmar: la ciencia nos ha fallado a las mujeres. Se ha demostrado, cuanto quieras, que somos tan capaces como los hombres, y hasta más. Pese a lo cual, seguimos igual de jodidas, y hasta peor, pues ahora además de la chamba en la casa, y la sumisión debida al padre y el esposo, hay que añadir el trabajo “remunerado” (nótese las comillas) y la correspondiente sumisión al jefe y las obligación de lucir “presentable” y verse, como decían por ahí, siempre joven, siempre impecable, fresca, y con la nalga parada… (pero no mucho, porque entonces eres puta).

En fin, cuando yo tenía veinte, no sabía nada de esto, y mi vida, según yo, se me acabaría a las treinta, cuando todo estaría resuelto, tendría una chamba, y una situación estable y aburrida…

Cuando tenía veinte... ¡cómo era pendeja! Lo que ahora me preocupa es: ¿Cuándo tenga cuarenta y cinco diré lo mismo de mi ahora: que pendeja era a los treinta y tres?

*Risk, M. J. 1999. Paradise lost: how marine science failed the world's coral reefs. Mar. Freshwater Res. 50:831-837

Wednesday, October 11, 2006

Segunda entrada del libro que será - La primaria II

Capítulo X – Todo lo que nunca supiste de la primaria y preferirías seguir ignorando.

En el sistema educativo mexicano, los libros de texto son gratuitos. Pero la mano de obra no. ¿Y adivina qué? Esa mano es la tuya. Prepárate a recortar una cantidad ingente de dominós: de cuadritos, de bolitas, de colores, de figuras y de números; además de círculos, cuadrados, triángulos y pentágonos de variados colores y en al menos tres tamaños. Letritas mayúsculas y minúsculas en cantidad suficiente para escribir tres frases completas; números ídem; moneditas de papel (mas chiquitas que las de verdad), tarjetas de conejitos, tangramas y otros rompecabezas, un ábaco de papel, las cuentas del mismo, el sobre para guardarlo y otros abstrusos artefactos de papel con instrucciones pensadas para niños que no saben leer (y son por consiguiente completamente ininteligibles para una mujer que ha terminado una carrera y una maestría). ¡Ah! Y algo mas: prepárate a recortarlos dos veces, porque después hay que forrarlos con papel contac o equivalente, a fin de que duren todo el año (y luego te los devuelven y no sabes que hacer con ellos).
Por supuesto, hay que ponerle nombre a todas y cada una de las fichitas. Puedes hacerlo con cuidado y bonita caligrafía en una esquinita, para que no se malogre la apariencia estética de los cuidadosamente planeados materiales didácticos. Solo que el maestro no va a encontrar el nombre a la primera y procederá a remediar el problema escribiendo dicho nombre en letras grandes y feas justo por la mitad de la tarjeta, y con marcador permanente.


¿Te has preguntado por qué los niños se mandan recaditos en clase? (que por cierto cuando los cachan te pasan la queja a ti). Bien, pues has de saber que lo aprenden de sus maestros. Literalmente.
En las primarias públicas, el método favorito de los maestros para informarte de algo, lo que sea, es mandarte un recadito, en un pedazo de papel (un tercio o un cuarto de hoja blanca – los recursos son limitados, ¿recuerdas?). A cada niño le da su pedacito, y el niño (al menos el mío) conciente de la gran responsabilidad que implica el servir de correo entre mamá y el maestro, procede a doblar el papelito cuidadosamente unas siete u ocho veces, hasta que es una cosa amorfa y sólida capaz de resistir el maltrato resultante de rodar de un lado al otro en el fondo de la mochila, debajo de libros y cuadernos, entre las envolturas de dulce y los lápices sin punta que le acompañan en el destierro (junto con las otros mensajitos que, también convertidos en bolas duras y amorfas, dormitan en el olvido). ¿Resultado? El jueves siguiente te levantas temprano y te apresuras a salir, para llegar a una escuela vacía, donde el sarcástico maestro de educación física te informa, con un mueca que pasa por sonrisa bajo el bigote, que no hay clases porque los maestros tienen junta, y que se les avisó a los padres con un mensajito…

Un consejo: dale a tu hijo un sobre especial para que guarde esos papelitos provenientes de la maestra. No olvides revisar el contenido del sobre de cuando en cuando, y de preferencia, el fondo de la mochila también. Hace falta sacar la basura de vez en vez. Es buena idea darle además un fólder especial para las tareas, que de otro modo corren el peligro de terminar en el fondo de la mochila, acompañando a los recaditos, (y luego a ti te reclaman que el niño no hace la tarea).

Primera entrega del libro que será - La primaria 1

Capítulo X – Todo lo que nunca supiste de la primaria y preferirías seguir ignorando.

¿Es posible elegir la primaria para mi hijo? La respuesta es: depende. Depende de si tienes dinero suficiente para pagar una escuela particular o no. Si lo tienes, es buena idea hacer una lista de las escuelas que te quedan no muy lejos (una escuela al otro lado de la ciudad no es una buena opción aunque tenga un fabuloso plantel y mucha fama: pronto te estarás volviendo loca con las traídas y las llevadas… a menos que también puedas pagar el transporte escolar o lavarle el coco a alguien mas para que recoja al niño). Una vez hecha la lista, visita las escuela, observa las instalaciones, platica con las maestras o con la directora; averigua que clases “extra” (inglés, computación, etc.) se les dan a los niños, y de que tamaño son los grupos. Si puedes, platica con otras mamás que tengan a sus hijos en esa escuela.
Si, como yo, no puedes darte ese lujo, entonces olvídate y despreocúpate: la escuela de tu niño no depende de ti; será asignado a la primaria “del sector”. Punto.
Algunas escuelas públicas tienen fama de ser muy buenas; otras no. Las “buenas” escuelas se distinguen porque el día que entregan las fichas de preinscripción, hay colas desde las cinco de la mañana, en la puerta, con la esperanza de alcanzar ficha. Esto es particularmente cierto para el ingreso al primer año. Aquí, es importante resaltar dos cosas: la preinscripción es medio año antes de la entrada a la primaria, y si no agarras ficha a tiempo, te vas a estar dando de topes. Segundo: las escuelas tienen un reglamento con respecto a la admisión de nuevos alumnos, que va más o menos así:
Tienen preferencia los niños cuyos hermanos ya estudian en el plantel (sin importar donde viven).
Tienen preferencia los niños que viven en “el sector”.
Y al final, si queda espacio, todos los demás.

En teoría le dan ficha a todo mundo. En teoría. Hay escuelas donde las fichas se ‘pre-reparten’, y por mucho que hagas fila y vivas a la vuelta de la esquina, no te va a tocar ninguna, a menos que tengas palancas con alguien (maestro, directivo) dentro de la escuela. En otros casos dan fichas durante todo el día, a quien sea, viva donde viva, y “deshierban” después. Las escuelas matutinas están muy peleadas. Para las escuelas vespertinas siempre hay lugar. Aunque el edificio sea el mismo, la “escuela” es diferente: el turno vespertino tiene otro director, otros maestros, y en ocasiones otro nombre – en la mañana puede llamarse “Ignacio Altamirano”, y en la tarde “Héroes de la Patria”. Por cierto que tienden a tener el nombre de la calle en la que están, pero no dejes que esto te confunda. Si vas por la tarde y recoges ficha por la tarde, esa ficha es buena para el turno vespertino, no para el matutino.


No tengo la mas remota idea de donde puedes consultar cual es “el sector” de cada escuela. En la página de Internet de la SEP no está, aunque ahí puedes averiguar otras cosas interesantes como los diferentes nombres de la escuela a medida que pasa del turno matutino al vespertino y al nocturno (si lo hay). También suele encontrarse el número de teléfono. Curiosamente muchas escuelas tienen “domicilio conocido”, así que no esperes encontrarlo enlistado – si no sabes donde está la escuela que te toca, es tu culpa. Todos los demás si saben.

¿Qué otra cosa distingue a las buenas escuelas de la no-buenas? No estoy segura. La condición del edificio y la calidad del material y el equipo de la escuela seguramente importa aunque… en la escuela de mi hijo hay un “salón de medios”, con televisión, video casetera, y dieciséis computadoras. Sin embargo, el salón permanece cerrado con un gran candado y los niños no reciben clases de cómputo porque no hay maestro de cómputo. Reciben clase de danza, por la cuales los padres pagan veinte pesos mensuales. ¿Por qué danza si y computo no? Aparentemente la actitud de los padres tiene algo que ver: no están dispuestos a pagar más de veinte pesos al mes, así que es danza o computo, no ambas. O no hay maestros de cómputo para primaria (dar clases en primaria es un privilegio que no cualquiera puede obtener: debes ser maestro normalista y pertenecer a la SEP estatal. Cada oficina de la SEP tiene diferentes trabas que restringen y controlan la entrada de nuevos maestros, al grado de generar carencias en las escuelas, sobre todo a nivel secundaria). El punto es: no basta con que tengan las computadoras o la cancha y las pelotas: también es necesario que se usen (la actitud de “no hay que usarlo porque se gasta” es común en escuelas con poco dinero – o sea, casi todas). La batalla para obtener el objeto deseado, cualquiera que este sea, es tan ardua, que cuando finalmente llega, se desea conservarlo, porque quien sabe cuando llegue otro. Y entonces termina en un salón con candado.
Creo que mucho de lo que necesitas saber sobre la escuela lo puedes ver en sus muros y patio: ¿están los muros pintarrajeados y sucios? ¿Está el patio lleno de basura, y con botellas de cerveza? Y, esto es muy importante ¿los baños apestan? Si la escuela tiene un aire general de desolación, maltrato y descuido, no es una buena escuela. Cámbiate de casa (para que entres a otro sector) o hazle la barba a alguien y mete a hijo en otra escuela.

Monday, September 04, 2006

Desorden mental y el universo

Trato de unificar muchas ideas.
Son mas o menos estas:
Solo vemos lo que ya tenemos en la mente. Aquello de lo que no tenemos un concepto previo, no existe. No lo vemos, no lo percibimos, no lo tomamos en cuanta aunque nos muerda en la nariz.

Biológicamente, a lo largo de nuestra evolución (que es un proceso histórico, con razones y efectos no necesariamente “lógicos” u obvios debido a que dependen de las condiciones reinantes en el momento, las cuales pueden haber cambiado), nuestra mente se ha formado a “ver” o percibir ciertos patrones, ciertos fenómenos, con preponderancia sobre otros. ¿Podemos sobre pasar este “cableado”, esta estructura interna y aprender a observar de manera mas “objetiva”, menos sesgada por nuestra biología, por ser lo que somos: mamíferos, primates, gregarios, hembra o macho?

Existen dos tipos de realidad: la realidad relativa, “dura”, medible, en donde una cosa pesa tanto y es mayor o menor que otra cosa o cosas. Y la realidad intuitiva, holística, que no es apresable con palabras: la iluminación. La comunión con el universo. El nirvana. O como se le quiera llamar.
La primer realidad la vivimos a diario y es fácil o relativamente fácil de entender. Su cúspide es la ciencia, que mide todo y atrapa todo en modelos, ecuaciones, estadística. La otra realidad es mística, espiritual, y nos dice que las cosas no son cosas separadas y distantes, sino que el universo es uno y el mismo, desde el quark hasta la estrella mas grande de todas (bueno eso entiendo yo de lo que he leído en “El Tao de la física”- véase también la película ¿Y tu que sabes? Y otros).

Estas cuestiones místicas, para mi, se pueden describir con una palabra, la que a mi mas me atrae, y que seguro será diferente para otros. Para mi es el Tao. La iluminación. El descarrilar tu mente de “esta” realidad para alcanzar una forma de serenidad, de paz interna, inquebrantable.

Por otro lado, la ciencia se ha estado topando con esta otra realidad, no aprehensible en modelos. Empezó con la teoría del caos, la conducta de sistemas complejos, el efecto mariposa, los fractales y atractores extraños, maravillosos “modelos” que nos permiten no predecir la realidad… fascinantes.
Y a partir de ahí, la emergencia, que puede definirse como “el todo es mas que la suma de las partes”. La emergencia es una muy conocida propiedades de sistemas biológicos, quizá mas extraña como concepto a quien no trabaja en ecología. Resumámosla así: si averiguas exactamente que hace un conejo, y exactamente que hace un lince, y exactamente como crece el pasto, y “sumas” toda esa información, no podrias explicar, no estarás ni poquito cerca de describir o comprender y mucho menos predecir que pasa en un ecosistema de pradera, con pastos, conejos y linces. El todo es más que la suma de las partes. Y si a eso le añades (¡viva la complejidad!) que en realidad las partes son muchas mas (los hongos en las raíces del pasto y bacterias del suelo, e insectos, y venados, y pájaros, y otros depredadores, y el clima, los ríos, lluvias, banco de semillas en el suelo, otras plantas, etc, etc, etc. – sistemas complejos, ¿si? Inherentemente impredecibles), pues entonces tienes emergencia, en un sistema complejo formado por cantidad de subsistemas, formados a su vez de sub-subsistemas...
Y a partir de esto, el orden. Estos sistemas complejos no funcionan así nada mas. Tienen un equilibrio cuidadosos, especifico, y funcionan muy bien e incluso resisten a grandes alteraciones y pueden recuperarse de incendios y disturbios cataclismicos (tornados, huracanes, terremotos, plagas….) ¿Cómo lo hacen? Como se organizan? ¿Cómo saben los hongos y las bacterias y los conejos qué hacer, cuándo y cómo hacerlo? Y la respuesta es; no saben nada pero se organizan de alguna manera, en base a reglas simples, interacciones que dan lugar a ciertas conductas que a su vez generan otras. Organización de abajo hacia arriba (bottom-up): otra fascinante cualidad de los seres y sistemas vivos. Incluyendo el mercado de valores, los hormigueros, la manera en que nuestras neuronas se las arreglan para comprender esto que escribo.
El Tao menciona esta capacidad de autoorganización. En el tao no hay un dios rector que creó al universo y lo supervisa. El universo se creó a si mismo y se supervisa a si mismo. Bienvenidos a libre albedrío (del cual por cierto nos roba la “fe” cristiana y otras religiones donde dios nos dice que hacer y como hacerlo, y que castigo nos espera si nos portamos mal…).

De acuerdo a uno de los científicos entrevistados en la película ¿Y tu que sabes? (What the bleep do you know?) es exactamente eso lo que hace la mecánica cuántica: nos devuelve la responsabilidad por nuestros actos. No es la voluntad de dios que Katrina halla destruido Nueva Orleáns: es el cambio climático global, causado por nuestra propia actividad, por los clorofluorocarbonos que liberamos al ambiente y que destruyen la capa de ozono, por la quema de combustibles fósiles, la tala de selvas y bosques (etc, etc.).

Y de nuevo en el puro terreno de la ecología: phase shift: cambio de fase. Bien estudiado fenómeno biológico donde un ecosistema que parecía estar muy bien, de golpe y porrazo, sin que al parecer nada haya cambiado, se transforma en otra cosa. Esto se ha visto en arrecifes coralinos (¡Si! mi mero mole). El arrecife parece estar bien, y sin que se pueda definir una causa, los corales mueren y son remplazados por rocas o algas. El sistema cambió. Había un equilibrio que se rompe de golpe, al pasar un umbral. El ecosistema (el arrecife) soporta una serie de estreses como sobrepesca, contaminación, huracanes, etc, y parece resistirlo, cuando de repente, pum. Se acaba. ¿Qué paso? La acumulación de muchas gotas de agua súbitamente derraman el vaso. Pero con nuestra mirada reduccionista y pequeña, solo vemos gota por gota, una gota a la vez, y no podemos ver el todo.

Y volviendo a ¿Y tu que sabes?: mencionan ahí que tu mente, tu concepción de ti mismo tiene el poder de cambiar lo que eres, y consecuentemente como te ven y te tratan los demás. Afectas el universo externo a través de tu mente, primero directamente en tu cuerpo, y tu actitud, y a partir de ahí, en la actitud de los demás y potencialmente incluso en las cosas inanimadas y el pasado y el presente. Porque creamos el mundo en nuestra cabeza. Y si creemos con suficiente convicción en lo que esta en nuestra cabeza, entonces, de alguna manera simplemente pasa.

Magia.
Fe.

Materia y energía son lo mismo, se transforman una en otra. A mínima escala, la materia solo es vacío con una cuantas partículas que aparecen y desaparecen: son paquetes de información. El pensamiento es energía, información. El conocimiento es poder. La información de nuestra mente puede cambiar el mundo. Suena grandilocuente pero mas o menos es la idea.

Y el hecho es que no aprovechamos esa idea, el hecho es que nos definimos de manera mezquina y pequeña (¿Quién eres? Juan. ¿Quién eres? Abogado. Contador. Taxista. Ernesto, Pancha, una chava buena onda, fan de Ricky Martin… lo que sea. Ninguna de esas cosa es quien eres. Es solo tu nombre, tu profesión, tu hobby…). Nos definimos pequeños, actuamos pequeños y usamos el poder de nuestra mente para construir castillos en el aire y vivir ahí, en vez de salir y enfrentar la realidad. Construimos escenarios de la realidad, donde actuamos las cosas, previendo respuestas y eventos, y ajustamos nuestra conducta de acuerdo a esas obras que representamos en la privacidad de nuestra mente, anticipando lo que otros dirán, sentirán, pensarán, olvidando que conocemos a esos otros aun menos de lo que nos conocemos a nosotros mismos y que los definimos de manera tan incompleta y pequeña como nos definimos a nosotros mismos. Y luego vamos y vivimos esos escenarios en la realidad, molestos cuando dicha realidad se niega a plegarse a nuestras predicciones mentales. En ocasiones construimos otros escenarios, totalmente imaginarios, donde vivimos una vida paralela, porque nuestra vida real no es lo suficientemente satisfactoria. Y asi arrastramos una vida incompleta de ficción, y una vida “real” también incompleta, y vivimos siempre a medias, constantemente insatisfechos y molestos.

Nos olvidamos de la otra realidad, la realidad intuitiva, la realidad de la iluminación, la realidad en la que dejamos de preguntarnos ¿quién soy yo, quién es ese? para simplemente ser, y disfrutar lo que somos, sin etiquetas ni definiciones – ni en nosotros ni en los demás. Esta otra realidad en que “todos somos uno”, en que los limites se emborronan y las palabras no alcanzan a definir y apresar lo que es por naturaleza indefinible e inapresable. Quizá por eso le tememos: definir, describir algo, implica tener una medida de control sobre ese algo. Agarramos el sartén por el mango; agarramos las ideas, las experiencias, los conocimientos, por las palabras con que los manejamos. Pero al llegar a aquello para lo cual no hay palabras… perdemos el control. Puedes explicarle a tu vecino porque compraste tal o cual coche, pero ¿y si haces o dejas de hacer por una especie de consciencia superior? ¿Cómo explicar eso? Seremos el bicho raro… y lo imaginamos tan bien (ese ser el bicho raro, ese estar fuera y aparte), pero sin comprender, sin nunca haber tenido la experiencia de esa iluminación, que nos parece algo peligroso y ajeno. No por nada el que se mete a redentor termina crucificado. Nadie lo entiende. Cruza los limites. Genera miedo y desconfianza.

¿Pero no seria fabuloso desear y valora lo que ya tenemos en vez de vivir permanentemente insatisfechos por querer siempre algo mas? ¿No sería increíble vivir en el presente, realmente vivir nuestra vida plenamente y no vivir a medias en el pasado, en el futuro, o en un mundo imaginario alternativo que nunca existió? ¿Qué es la felicidad? ¿La gratificación inmediata? ¿Tener todo lo que queremos?

¿O es la felicidad tan indefinible como decir quien soy? La felicidad es mas bien una actitud que un estado emocional…

Un día alcancé la paz, la plenitud, la serenidad…Fue un día que se descompuso el coche, y para variar en vez de terminar mentando madres me fui a mi casa a pie, muy satisfecha de todas la cosas buenas relacionadas con dicha descompostura. Creo que eso es lo que llaman aceptación. Acepte el hecho en si, y agradecí todas las cosas malas que no pasaron. Y las agradecí de verdad. Y me sentí serena y tranquila y feliz mientras camine de vuelta a mi casa mas de veinte cuadras.

No lo creería si no lo hubiera experimentado ya.

Y quiero regresar ahí. Quiero volver al centro de todas la cosas y quedarme ahí.

Debemos captar por intuición.

La verdad no se aprehende con palabras. Es preciso que algo o alguien (un maestro, una circunstancia de tu vida) descarrille tu mente para llegar a esa paz, a esa comprensión. To that phase-shift of the mind. Un cambio de estado mental.

Estudio ciencias. Soy científica, “objetiva”, dura, escéptica. He perseguido toda mi vida esta realidad tangible, medible, cuantificable, susceptibles de ser apresada en palabras y formulas.
Pero soy bióloga. Y sé que la vida es elusiva, compleja. La vida es un proceso, un conjunto de procesos, de sistemas, no una cosa. La vida es definible hasta cierto punto, cuantificable hasta cierto punto. Mas allá de eso solo queda tu intuición. Y la intuición en parte es una combinación de todo lo que sabes, susceptible de codificarse en reglas especificas (en un sistema experto) y en parte es… no sé que. Y ahora me doy cuenta que nunca lo sabré, en el sentido que nunca podré describirlo porque es parte de esta otra realidad, del todo, de la conexión difusa y compleja entre bacterias y águilas, que permite que exista un ecosistema.
Leo, leo y leo, tanto por aquí y por allá y me enloquece, tantas ideas, de tantos cosas diferentes y me dan vuelta en la cabeza y de algún modo puedo sentir esa conexión, pero no puedo clavarle el alfiler y dibujar esas relaciones, explicarlas, definirlas…Escribo, escribo y escribo y aunque me ayuda a pensar no me ayuda a avanzar. Ahora sé que este no es el camino, hay que leer y meditar, dejar fermentar esas ideas, dejar que se permeen en mi.

De alguna forma tengo que tener “fe”. Y aquí es donde mi capacidad siempre se ha roto, donde no doy el ancho. Para mi, “fe”, es una palabra que describe la credibilidad y estupidez humana, la irracional creencia en lo imposible.
Y ese es el punto. Solo es una etiqueta. Debo ir más allá de la palabra y el concepto, olvidarlo, cruzar al otro lado, a lo que es indescriptible. Y no tendré problema con las etiquetas, pues esa es una realidad que se experimenta y simplemente es.

Eso quiero.
Sabré que he llegado porque ya no tendré que escribir para tratar de aclarar mis ideas.
Buenos libros para pensar (casi todos en ingles, ni modo):
The tipping point - Malcolm Gladwell
El Tao de la fisica - Fritjof Capra
Tao - the watercourse way - Alan Watts
La dichosa pelicula mencionada hasta el hartazgo: ¿Y tu que sabes?
What is life - Lynn Margulis
Darwins dangerous idea - Daniel Dennett
Emergence - Steven Johnson
Y uno de teoria del caos que ahora no recuerdo como se llama porque me lo prestaron y ya lo devolvi y no puedo checar la referencia.

Monday, July 10, 2006

Verano

El calor está mortal, mi compu solo funciona por debajo de 35 grados centígrados (mas y se apaga sola porque se sobrecalienta). Esto ha resultado en que le tengo que poner el ventilador a la compu, en vez de usarlo yo, si es que espero terminar mi tesis, o por lo menos avanzar algo en ella… creo que deberé volverme noctámbula, al cabo que de noche refresca lo suficiente para la delicada tecnología moderna… uf!

Sunday, July 02, 2006

La nave de los locos - catalogo de olores

En el blog "La nave de los locos" (http://lanavedeloslocos.blogspot.com) invitan a participar en un "catalogo de olores por internet" (sic).

Esta es mi contribucion:

1- El olor de las alfombras nuevas, que me recuerda mi infancia.
2- El olor de unas florecitas blancas cuyo nombre ignoro, pero que son muy abundantes en las calles de La Paz.
3- El olor a sal y algas pudriendose en las playas del malecon.
4- El olor de mi perra, especialmente cuando esta mojada.
5- El olor de cada una de mis gatas (si, huelen diferente entre si).
6- El (horrible) olor a frutas del ultimo shampoo para frutas que compre para mi hijo. Por cierto que a el tampoco le gusto.
7- El olor a moka calientito.
8- El olor a cigarro que se me queda en el pelo luego de ir a bailar a un antro (ug!).
9- El delicioso delicioso olor a pan horneado en casa.
10- El olor de mi unico perfume (white musk, de the body shop).

Apuntate y participa.