Aquelarre: según la definición del diccionario: conciliábulo (conspiración) nocturno de brujas. Siguiendo esa definición pretendíamos (yo y unas amigas) que esta página fuera un punto de reunión, para todas aquellas “brujas científicas” que quisieran compartir sus experiencias. Pero las muy malditas me dejaron colgada con el blog, y a lo largo de los años yo y nomas yo he escrito aqui. Así que lo expropio. Sobre aviso no hay engaño - suponiendo que a alguien le importara.
Sunday, September 03, 2017
Dieta
Me explico: entré, hace un año, a este proyecto de escuela de preparatoria. Y en un principio, siempre que se empieza algo nuevo, con todo el entusiasmo, mas la promesa de que algún día sería coordinador de idiomas en la escuela, cuando crezca y haya mas alumnos. Así que empezé a dar clases, pago por hora, sin contrato, sin prestaciones... Y resultó que en un mismo grupo de alumnos, como era de esperarse, había chavos con diferente nivel de inglés. Y si pones a los de nivel alto en básico se mueren de aburrimiento y si pones a los de nivel bajo en alto pues no dan pie con bola y se frustran. Y asi fué como acabé dando tres clases en una. Pero lo que me encabrona es que de repente me empezaron a exigir lo de las tres clases, pero solo me pagan una. Tengo que entregar tres planeaciones, o no me pagan. Tengo que entregar nueve examenes y sus claves, o no me pagan. Tengo que entregar tres guías de estudio, o no me pagan. Osea, hago el trabajo de tres, me pagan solo uno, y no me dan colchón porque solo tengo dos semanas para entregar todo y en las dos semanas siguientes, otra vez (es un sistema intensivo, llevan una sola materia, en dos semanas y cada dos semanas cambian de materia). A ratos no me alcanza la lana, vivo angustiada por al falta de dinero, y encima tengo lo que sería la chamba del coordinador, pero sin paga. Como por ejemplo, elaborar examenes de ubicación. Que tengo que hacer, porque yo los necesito, pero que no me van a pagar. Hace un año no me habría importado, pero ahora si me molesta. Y es que ha habido algunas otras situaciones y eventos... unas buenas, otras malas, y encima de todo estoy empezando a pensar (yo, la paraoide) que cuando al escuela efectivamente crezca y tenga mas alumnos, no me van a dar la dichosa coordinación, sino que van a aprovechar todo mi trabajo y darle el puesto a otro.
¿Qué porque pienso esto?. No sé. Pura paranoia, tal vez. Ha habido muchos cambios ultimamente y por ahi me llegó el chisme de que a ciertas personas en administración no les caigo bien.
En fin...
Pero bueno. El asunto del post era este.
Fuí al médico a que me confirmara que el problema que tengo en las piernas no se va a resolver. Que lo único que puedo hacer es usar medias de compresión y bajar de peso. Obviamente que me puse a dieta otra vez. El año pasado hice dieta, aguanté como medio año y bajé unos seis kilos, que no he recuperado. Sin embargo eso no es suficiente; necesito bajar mínimo 15 mas, veinte sería aún mejor... Pero la parte difícil de todo esto es darme cuenta, como nunca antes, de que no como por hambre.
Como por angustia. Como porque estoy deprimida, porque no sé que hacer de mi vida, porque me siento vacía, porque mi hijo esta pasando por un adolescencia que se complica, mas por la falta de dinero, porque no puedo pagarle que vaya con alguien con quien hablar, y hace estupideces, como todo adolescente y si el resto de la familia se entera a quien juzgan y critican es a mi, y yo ya no sé que hacer para ayudarle y me molesta que me echen mierda. Todavía lo paso de mi tía, pese a lo chinga-quedito que puede ser, pero mi hermana y mis primos que ni tienen hijos...
Como porque me siento sola, como porque ya no tengo tiempo de nada mas que de trabajar y ni siquiera siento que se valore lo hago; como porque extraño tener tiempo libre, hacer chacharas, dibujar... Como porque mi gato se enfermó y se murió, porque yo también estoy mal de salud, porque salgo noche de trabajar y diario paso la angustia de que el camión no pase o se siga de largo (como hacen a menudo) y yo no pueda regresar a casa; como porque no puedo dormir bien y despierto cansada y sin ganas... Como porque vivo en un país gobernado por imbéciles ultra-corruptos y veo día con día como las cosas empeoran y no veo salida ni futuro. Como, en resumen, porque comer se ha vuelto el único goce, lo único que realmente disfruto, mi premio y mi consuelo para todo.
Whatever. I'm just trying to acknowledge to myself that my dependence on food is psychological. No sé, quizá reconocerlo me ayude a combatirlo... porque lo cierto e inevitable es, NECESITO bajar de peso, mínimo quince kilos. No puedo hacer mucho ejercicio porque tengo una úlcera en una pierna que no me deja moverme mucho, y eso quiere decir que todo depende de mi capacidad de padecer hambre de manera controlada (que al fin y al cabo eso es lo que una dieta es).
Pasar hambre no es un problema. Cuando soy feliz puedo estar todo el día sin comer y ni me entero. Cuando estoy haciendo algo que me gusta, ni hambre me da. Pero cuando estoy triste, angustiada y deprimida, no comer es una tortura. Quiero, literalmente, golpearme la cabeza en las paredes.
Monday, January 16, 2017
La marcha que no fué a ningún lado.
Tenía miedo. Tenía miedo de ir y que nos echaran a los granaderos o algo. Tenía miedo de acabar golpeada o en la cárcel.
Ni pa´ que preocuparme...
Fuimos bien poquitos.
Luego vi en las noticias "mega-marcha en Mexicali, 40,000 personas".
Creo que en Querétaro no llegamos ni a 4,000.
Pinche Querétaro mojigato y mojado
Y ahora, mientras me esfuerzo por encontrar textos adecuados para mis alumnos, escucho afuera un camión de los que pasan vendiendo cosas con altavoz:
"Agua concentrada. A solo quince pesos."
"Agua concentrada. A solo quince pesos."
"Agua concentrada. A solo quince pesos."
"Agua concentrada. A solo quince pesos."
"Agua concentrada. A solo quince pesos."
En un inicio, la verdad, ni los escuché. Luego mi hijo preguntó - "¿Están vendiendo agua concentrada?"
Entonces puse atención. Hasta abrí la puerta para escuchar bien.
Y si. Están vendiendo agua concentrada.
Milagros de la ciencia.
Este es mi país. La gente compra agua concentrada, pero no puede participar en una marcha contra las estupideces y barbaridades que hace el gobierno.
Pobre México, tan cerca de Dios y tan cerca de Estados Unidos...
Y tan lejos de la lógica y el sentido común.
Monday, October 20, 2014
Mala suerte, malas decisiones o la voluntad de dios...
Compre una casa de las que ponen en remate los bancos. La inmobiliaria en que la compré es fraudulenta, no sólo no me entregaron la casa, sino que los dueños ya se la vendieron a alguien mas. Tengo puesta una demanda por fraude en el Ministerio publico, pero mi fe en la "justicia" en México es mas bien escasa. No sé si algún día me regresarán mi dinero o que. Era todo el dinero que tenía, de la venta de la casa de mi papá.
Tengo un trabajo por horas, dando clase, que quiere decir que cuatro meses al año estoy sin chamba. Tengo años tratando de conseguir chamba de otra cosa que no sea maestra, y no lo he logrado. Las escuelas particulares ya no contratan maestros de tiempo completo, te limitan las horas de clase que puedes dar y te contratan por semestre, para que no hagas antigüedad. No puedo entrar al sistema público porque no tengo las palancas.
Tengo venas varicosas, que no son curables, la mitad de mi pierna derecha de permanente color morado y dura como madera. Y parte de la pantorrilla izquierda está empezando a ponerse igual. El medico dijo que debería operarme, pero la operación cuesta como 30 mil pesos, que no tengo, ni tampoco me pudo dar el lujo de dejar de trabajar el periodo que dura la recuperación.
A últimas fechas mi carro se descompone una vez por semana; también me robaron la batería. Sospecho que el vecino de abajo me lo está saboteando, pero no puedo probarlo, no es seguro dejarlo en el estacionamiento y no tengo donde mas ponerlo. No me lo puedo llevar al trabajo, que está lejísimos y se me iría todo lo que gano en gasolina.
Me esfuerzo por pagarle a mi hijo una buena escuela - y es buena, no porque sea cara o porque tenga "prestigio" (que no lo tiene, de hecho es una escuela pequeña y poco conocida). Pero si cuesta; y sus compañeros viven en casa grandes, en zonas residenciales con guardias a la entrada y alberca. No quiere invitar a sus amigos porque nuestro departamento entero cabe en la sala de cualquiera de ellos. - y no hay alberca.
En Querétaro no tengo amigos, siempre estoy sola. En la chamba hay que estarse cuidando las espaldas, no se puede confiar en nadie, y de quién mas te tienes que cuidar es de tus alumnos.
Y además me preocupa la violencia, los secuestros y todas las demás razones por las que este país se está yendo por el caño...
No sé si tengo muy mala suerte, si soy muy pendeja y siempre tomo malas decisiones, o si dios me odia.
Sunday, April 28, 2013
Sin sueño
No hay maestros de sesenta años, no en las escuelas particulares. No voy a tener pensión, porque para juntar las X semanas trabajadas que te piden en la afore, tendría que trabajar como hasta los sesenta y siete...
¿De qué voy a vivir cuando tenga sesenta años, si ahorita, que trabajo, no me alcanza?
Monday, July 11, 2011
Y va otra...
Saturday, April 30, 2011
Self-image
Friday, February 25, 2011
Colapso
Friday, December 17, 2010
Sin garantías
Saturday, September 11, 2010
Verónica decide morir
Saturday, August 28, 2010
Sueños
Friday, May 28, 2010
Piñatas
En la última fiesta infantil a la que fuimos, mi hijo regresó deprimido porque no le tocó dulces de la piñata.
Me dijo:
-No me aviento por los dulces y los demás sí, y tiran patadas y mi no me tocó nada…-
¿Qué le iba a decir?
- No te avientas por los dulces porque yo no te enseñé a ser avorazado y grosero y tirar patadas y golpes -.
Pero…
Siento que le estoy enseñando los valores morales del siglo pasado – o antepasado. Pero no necesariamente los mejores para “hacerla en la vida” hoy en día. Después de todo ¿no dicen por ahí que “el que agandalla no batalla “ y que “el que no transa no avanza” ?
Y así, de repente me pregunto ¿de verdad le estoy enseñando a mi hijo lo mejor para él, a largo plazo? Porque lo que yo veo es que ser honesto, trabajador, no agobiar a los demás, no empujar y pisotear, no abusar, mentir ni traicionar, nomas no sirve… Yo no he hecho ninguna de esas cosas y aquí estoy, valiendo madres, tratando de sacar dinero de la piedras para comer, al punto que mi hijo me pide cinco pesos para llevar a la escuela y no tengo para darle cinco pinches pesos… Es el niño con mas educación de todo el salón, el único al que le gusta leer, el que tiene mejor vocabulario y se expresa con mas propiedad – todo esto dicho por el maestro actual y también por la maestra que tenía hace seis meses. ¿Y de que le sirve? No tiene cinco pesos para comprarse los cacahuates que sus compañeritos - hijos de albañil, cuyas madres ven telenovelas todo el día y que ni se molestan en ir a recoger al niño de la escuela, o en ir a las juntas para padres, si tienen.
¿Qué estoy enseñándole a mi hijo? ¿Debería decirle: aviéntate, escupe, muerde y patea, si es necesario, pero apaña todos los dulces?
¿Qué le estoy enseñando? ¿Por qué le inculco una forma de pensar que no sirve?
Admito en publico que compro películas piratas y me responden que que mal que haga eso. Y me siento mal por lo que me dicen. ¿Por qué? Porque fui sincera – otra “cualidad” de la edad media. La gente “de éxito” dice que cumple las reglas y no lo hace. Pero no está bien afirmar que no cumples con las reglas, no está bien decir que la honestidad y el trabajo son pura… y que lo que sirve es tener cuates funcionarios en los puestos correctos. Hay que quedar bien socialmente, y eso es decir que las cosas “deben ser” de cierto modo, aunque las hagas de una manera mas practica y sucia en la realidad. Doble moral, le llaman. Y dicen que eso es malo e hipócrita. ¡¡¡PERO TODO MUNDO LO HACE!!! O al menos todos los que cuentan…
Si cumples con las reglas se aprovechan de tu “nobleza” que hoy en día más bien se conoce como pendejez. Hay que decir que haces las cosas bien, pero hay que hacerlas como en realidad funciona, porque si no te quedas valiendo madres.
Me rindo. Ya no me importa. Renuncio a mis “principios caballerescos” y a mi “ética”. Solo quiero tener que comer, y que mi hijo pueda llevar cinco pesos a la escuela para comprar cacahuates igual que los otros niños, y que ya no tenga que sentirse paria, el único de la fiesta que siempre se queda sin dulces.
Monday, February 15, 2010
¿Por qué yo? - otra vez
Ya estoy sin chamba otra vez. Trato de verlo positivamente (???) y pensar en todas esas cosas que siempre deja uno para después, porque está uno muy ocupado, y que ahora tendré tiempo de hacer…
Preferiría estar muy ocupada. Pero dado que eso no es posible…
En algún lugar leí que los (¿las?) académicos femeninos generalmente publican la mayor parte de sus trabajos después de los 40 (en los hombres sucede al revés); esto aparentemente está ligado con el hecho de que a esa edad sus hijos ya son mas independientes (y supongo que ganan suficiente como para pagarle a otra mujer para que se ocupe de los quehaceres).
No me imagino publicando nada de aquí a tres años, porque al paso que voy, ni sé si tendré trabajo dentro de seis meses.
La incertidumbre, y el peso de la responsabilidad me aplastan. ¿Por qué tiene que ser todo tan difícil? Es una pregunta sin respuesta, y de hecho más bien estúpida. Hoy estuve leyendo sobre Ciudad Juárez; y sobre Haití. Si yo me angustio por el futuro, cuanto peor ha de ser vivir angustiado por el presente…
Empecé este texto con una idea en específico que quería expresar; pero le estoy ayudando a mi hijo a hacer la tarea, y entre una división y un ángulo se me fue la idea.
Supongo que la luz de las circunstancias, casi debo agradecer esta oportunidad de pasar mas tiempo con él, pues llevo casi nueve años dejándolo para después… Ese mañana que me angustia todavía no existe, pero creo que debo agradecer que el hoy no haya traído narcos ni terremotos.
Que raro se me hace tratar de pensar positivo – y aun mas raro lograrlo, así sea a medias y con mis dudas.
Monday, February 01, 2010
Ciclo Vital
Tengo por ahí, flotantes, un par de promesas de trabajos buenos, para el próximo año escolar – osea, julio / agosto. Nada para este semestre (y los otros son solo posibilidades, nótese, nada seguro).
Estoy prácticamente desempleada, puesto que mi contrato con la universidad termina el 15 de febrero y tal como van las cosas, creo que no me van a ocupar el siguiente semestre (solo se abre un grupo, no dos, así que se queda con la materia el otro maestro, que tiene mas tiempo que yo).
Debería estar angustiada y preocupada, y lo estoy, pero no tanto. No sé porque, pero creo que agoté mi capacidad de angustia cuando me regresé a
Me siento tan fracasada… En los últimos días me ha dado por pensar en lo que yo esperaba y quería de la vida – lo que esperaba lograr, o como me imaginaba que seria mi vida – y la verdad es que no he logrado nada de lo que me había imaginado.
NADA.
Leí alguna vez sobre un portal – la entrada la infierno, o algo así- que tenía un letrero en la parte superior que decía algo así como: “quien pase por aquí abandone toda esperanza”. Creo que he llegado a ese portal y lo he cruzado. No he logrado lo que quería – de hecho no he logrado absolutamente nada – y lo que logre de ahora en adelante no tendrá conexión alguna con lo que yo quería originalmente. Me deprime y me hace sentir vacía. Y creo que la única ventaja es que cuando no tienes nada, ya nada te pueden quitar. Creo que uno se desilusiona – de la vida, del trabajo, de la pareja, de lo que sea – por tener expectativas irreales. Y de algún modo siento que he quedado vacunada. Ya no tengo expectativas irreales, porque en realidad ya he fracasado en todo lo que esperaba con ilusión. Antes era cínica por fuera, y guardaba esperanza e ilusiones en mi corazón, solo que tenía miedo de que me lastimaran. Ahora soy amable por fuera, y amarga y cínica por dentro, y no me quedan mas ilusiones que se puedan romper. Supongo que a eso se le llama madurar. Y luego de madurar, por supuesto, lo único que te queda es pudrirte. Ciclo vital, le llaman en los libros de ecología.
Wednesday, June 18, 2008
Aaaaaaaagggggggghhhh!
Me siento perdida. La verdad es que si no tuviera un hijo, creo que habría tirado la toalla ya…
Dondequiera que vaya, no hay trabajo, o es temporal, o estoy “sobrecapacitada” o, de plano, nadie necesita una bióloga para nada.
El futuro es incierto y promete ponerse peor. Tener un hijo es, en cierto modo, lo peor que pude hacer. Porque ahora me la paso preocupándome por el, día tras día: ¿Cómo lo voy a mantener? ¿Cómo lo voy a educar? ¿De qué vamos a vivir? ¿Qué futuro le espera?
Quiero gritar. Quiero llorar. No estoy preparada para vivir en este mundo, no creo que nunca lo esté. No sé hacer las cosas como se deben hacer para tener éxito. No se mentir, no se hacer trampa, no se pasar por encima de otros, no sé comprometer lo que pienso para aceptar las pendejadas de los demás… Y la responsabilidad de esta otra vida sobre mis hombros me aplasta. Seis billones de personas en el mundo… y yo simplemente no soy lo suficientemente buena. No soy lo suficientemente competitiva, no puedo, ya no digas sobresalir, sino solo sobrevivir…
Quisiera que alguien me dijera “tu puedes…”, porque lo que es yo, ya no sé si ninguna de mis decisiones es la correcta.
Hoy me echaron mierda porque le exijo “demasiado” a mis alumnos. Y estoy viendo que la realidad es despiadada y que ni de chiste están preparados para enfrentarla. Y me da rabia, y me da lástima también, pobres niños que no saben lo que se les viene encima.
Thursday, March 22, 2007
Todo en negro
¿De dónde? ¿De dónde saca uno la fuerza para seguir cuando todo parece estar mal?
Nunca he fumado. Tampoco bebo. Y ahora ni siquiera puedo comer para sacarme la neura, porque ya tengo como 13 kilos de mas, no me queda mi ropa, y me preocupa terminar con diabetes, como mi padre y mi abuela. ¡Ay! Los viejos tiempos en que podía atascarme un pastel de chocolate completo para sacarme las frustraciones y curarme la depresión… No es el mejor momento para ponerme a dieta, pero si no lo hago ahora, ¿cuándo? Si me cuesta bajar diez kilos, ¿cuánto me costará bajar veinte?
Solo tengo dos amistades en esta ciudad, y están ocupados, y no puedo atosigarlos todo el tiempo. ¿Con quién hablar? ¿Cómo sacarme de encima toda la frustración y el coraje?
Querétaro está horrible. Manejar aquí es súper estresante, todo mundo tiene mucha prisa y son bien agresivos, se te avientan, se te cierran, se pasan por donde no se debe, en sentido contrario, etc. Odio esta ciudad.
Odio esta casa, siempre sucia, llena de polvo y pelusas y cosas rotas y descompuestas que mi padre atesora como si fueran el sentido de la vida. Y ahora resulta que ni se puede contratar a alguien que venga a barrer y trapear porque el hombre está paranoico,
PARANOICO, y me está volviendo loca a mi también. No duermo por la noche, me la paso despertándome, no sé porque. Constantemente tengo mocos negros y con sangre: es el polvo, y eso que limpio y trapeo el cuarto en el que duermo. Mantengo la mandíbula apretada y casi rechino los dientes; cuando me doy cuenta relajo la mandíbula, pero menos de cinco minutos después ya estoy rechinando los dientes de nuevo. Estoy siempre tensa y de malas, y mi pobre hijo la paga, pues no le tengo la paciencia que necesita. El tampoco esta muy bien: se la pasa mordiéndose la uñas, y cuando no se puede morder la uñas se muerde los bordes de la ropa hasta dejarla empapada de saliva.
Dejé mi trabajo para venir aquí. Dependo de la lana que –yo siento- casi le tengo que mendigar a mi padre. Me odio por eso. Me puse a buscar chamba. Me llamaron de una compañía que vende filtros de agua y complementos alimenticios. Es de esas empresas que no te dan trabajo, sino la “oportunidad” de vender sus productos. En la plática introductoria, el hombre al frente ejemplifico perfectamente lo inútil que es estudiar en esta vida. Dijo:
– Si vas al super, ¿con que pagas el mandado? Con dinero. El conocimiento no te sirve. No puedes llegar y decirle a la cajera la raíz cuadrada de cuatro y que te diga “ah muy bien. Un kilo de papas”. Dinero es lo que necesitas para pagar la renta, la escuela, la ropa, la comida, etc.-
En otras palabras, he desperdiciado mi vida estudiando la carrera, la maestría, y el doctorado que estoy por terminar. Siempre me sentí tan orgullosa de mis conocimientos, y no podían dejarme mas claro QUE NO SIRVEN PARA NADA. I’m a loser. El tipo tiene toda la razón, todo lo que sé, todo lo que he estudiado no me sirve para mantener a mi hijo. Y aún así, no quiero, me resisto a terminar vendiendo de puerta en puerta. No puedo aceptar la realidad; no quiero rendirme. Pero ya no se que hacer.
Pense en irme a Canadá. Y me puse a buscar trabajos en Canadá, por Internet.
Es inútil. Nadie necesita un biólogo marino. Si fuera jardinero me podría ir mañana mismo a Canadá, con la chamba asegurada. Es impresionante la cantidad de jardineros que hacen falta en Canadá. Pero nadie necesita un maestro de biología, aunque tenga doctorado.
Quiero irme de aquí.
Socorro.
Un boleto a otro planeta, o de perdis a una realidad alterna será bien recibido. Antes de que me rompa por completo y entre a trabajar de cajera en Soriana…
Ya no espero tener éxito en la vida. Me conformo con subsistir…
Que desperdicio. Que desperdicio el de todos aquellos que hemos estudiado y nos hemos preparado, para terminar con empleos del tres al cuatro y el espíritu quebrado. Me arrepiento de tener un hijo. Me arrepiento hasta el fondo de mi alma, porque si el presente es gris y deprimente, su futuro, como lo veo ahora, es aun peor. Comprendo el día que ha de venir, en que me maldiga por haberlo hecho nacer. Perdón, perdón. Yo no quería esto para ti.
Posdata: ¿Será muy tarde para aprender jardinería?